Nunca los olvidaremos

Written by  on febrero 5, 2014 

Sí, Metallica mola, eso es indiscutible, y no creo que nadie venga a hacerlo en un foro como este. Tampoco creo que nadie discuta lo importantes que fueron para la banda aquellos que partieron, por las razones que fueran, pero que formaron parte de algunos de los capítulos más gloriosos de la historia de la banda. Hoy vamos a darles un merecido recordatorio.

Ron McGovney fue el primer bajista de la banda, uniéndose a Ulrich, Hetfield (amigo de toda la vida) y Mustaine en 1982. Sólo participaría en las primeras demos, como Power Metal y No Life ‘Til Leather, ya que al parecer aportaba poco a la banda. En 1986-88 tocó en Phantasm y en 2011 y 2013 subió al escenario con sus excompañeros. Hoy es operador de maquinaria industrial en Carolina del Norte.

mustaine

Mustaine en 2008

El sustituto de McGovney fue Cliff Burton, hasta su prematura muerte (con 24 años) en el sur de Suecia en 1986, en plena gira del Master of Puppets. Comenzó en la excelente banda Trauma, pero Hetfield y Ulrich lo reclutaron en cuanto lo vieron tocar. Participó en los tres primeros discos del grupo, es decir, que contribuyó a forjar la leyenda, y es considerado como un gran bajista, innovador y arriesgado.

Las bajas son tres bajistas y… bueno, y Dave Mustaine

Parece que la posición de bajista en Metallica está maldita. En 1986, Jason Newsted abandonó Floatsam and Jetsam para sustituir a Burton, y lo haría con brillantez hasta 2001 (aunque su sonido en …And Justice Fol All sería muy criticado). Era segundo vocalista y sustituyó ocasionalmente a Hetfield cuando hizo falta. En 2001 se despidió para seguir haciendo música en Echobrain, Voivod, Ozzy Osbourne Band, Rock Star Supernova, WhoCares y Newsted.

Hemos dejado para el final la figura con más personalidad de cuantas han figurado en el cartel de Metallica, capaz de competir con Ulrich y Hetfield en talento musical, y de superarlos ampliamente en locura y espíritu metalero: Dave Mustaine. Criado como testigo de Jehová y camello en su juventud, su caro equipo lo convirtió en el guitarrista principal de Metallica hasta que su afición al alcohol, las drogas y las peleas los separaron.

Aún así, Mustaine merece el último párrafo. Es también un guitarrista, músico y compositor talentosísimo. Tras su etapa en Metallica (1981-1983) y como una especie de venganza o desafío formó la contundente Megadeth (sobre la efímera Fallen Angels), rival de sus excompañeros por el liderazgo del mundo del thrash metal. Y ahí sigue, tras muchas peripecias. Incluso ha encontrado a Cristo…