Metallica “leventando” los “Glammy”

Written by  on enero 28, 2014 

No vale darle vueltas, mon ami… hay cositas que sólo le salen bien a Metallica. Estaba pensando en la delicia en todos los sentidos que los de San Francisco ofrecieron en los Grammy 2014. Y es que, en colaboración con el pianista Chino Lang Lang, nos regalaron una versión de “One” que… ¿Dónde hay un diccionario, que no encuentro un calificativo para lo bestial que fue aquello?

No era, naturalmente, la primera ni la única actuación de James y compañía en la entrega de estos premios. Pero estoy convencido de que este “One” va a pasar a la historia de la música. Por lo musical. Por lo visual. Por todo.

A ver, que nos situamos: el presentador de la gala da paso a la actuación de Metallica y Lang Lang. En ese momento comienza a sonar, de forma casi errática, el piano del chino. De fondo se proyectan las imágenes de unas llamaradas que recorren de lado a lado el (enorme) escenario, jalonado de alambradas, y recortan las siluetas de los cuatro miembros de la banda…

El maridaje perfecto

… el último acorde del piano se enlaza con el primer arpegio de guitarra como si la intro de “One” se hubiera compuesto pensando en las manos mágicas del pianista chino… Y las llamas se funden y dejan paso a las imágenes bélicas con las que todos asociamos a la histórica canción de Hetfield y Ulrich. Continúa la conocidísima introducción.

James penetra en el haz de luz del foco cenital y comienza la magia: “I can’t remember anything…” Las siluetas de los soldados siguen desfilando detrás de escenario, acompañados de efectos de láser rojo. Como la pasión. Como la sangre…

Algo mágico

Hace ya un ratito que nos hemos olvidado del piano y de Lang Lang… Aguantamos el aliento… “Hold my breath as I wish for death, oh please God wake me”. Un par de acordes del chino, mientras el cantante cierra los ojos dejándose llevar por la magia que brota del escenario… Ni siquiera las alambradas y los tanques cuyas siluetas adornan –es un decir- la escena nos distraen del tema mil veces escuchado.

Improvisaciones que mejoran el tema, que lo hacen, como siempre, diferente a la vez que inconfundible. Lang Lang con su muy merecida cuota de protagonismo, con los acordes justos en el momento perfecto. Ese riff afilado, a la par que armónico; el bajo y la batería, contundentes como mazazos de Thor… ¡guau!

Un frenético solo de piano… Los platillos de Lars… Tsss, tsss, tsss…

… Y…

¡¡BOUMMM!! “Darkeness, imprisoning me, all that I see…” De nuevo las llamas, el frenesí en el que mister Trujillo se convierte en una especie de sombra hiperactiva. Todo es fuerza, todo es poder. El infierno de la I Guerra Mundial sobre el escenario casi un siglo más tarde… Blanco, rojo y negro de fondo. Una imagen de         la Muerte que desfila detrás de los músicos. Los dedos de Hammet que se deslizan, más rápidos que el ojo, entre los trastes y las cuerdas…

Metallica-Lang-Lang

… La fusión perfecta de batería, bajo, guitarras y piano… y… ¿alguien sabe si se puede usar la palabra “orgasmo” en un blog tan casto como este?

Category : Música

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