Happy birthday, Mister Hetfield

Written by  on septiembre 3, 2014 

El alma de Metallica cumplió 51 tacos el 8 de agosto. Sé que ha pasado casi un mes pero asuntos urgentes como chapotear en la playa y trasegar cervezas en el chiringuito me han impedido escribir antes.

Sé que Hetfield no me lo tomará a mal, sabe que siento una insana debilidad por él y seguro que en mi lugar hubiera hecho lo mismo; por eso, y porque como dice el refrán más vale tarde que nunca: Happy birthday, Mister Hetfield.

El 3 de agosto de 1963 nacía en Downey, California, en el seno de una familia perteneciente a la secta cristiana Christian Science, un niño angelical con ojos azules y pelo rubito. Aquella preciosidad llevaba en sus venas sangre alemana, inglesa, irlandesa y escocesa, así que aunque en su tierna infancia tocaba el piano con carita de no haber roto un plato, era de ley que un día sintiera la llamada de la selva, aporreara la batería de su hermano David, cogiera la guitarra eléctrica gritando Yeah! y formara un grupo.

james-Hetfield

Obsession fue el primero, con los hermanos Veloz, en el bajo y la batería, Jim Arnold en la guitarra principal y Hetfield en la voz.

Tuvo que mudarse a Brea para estudiar, y allí conoció a Jim Mulligan y a Hugh Tanner con los que formó Phantom Lord hasta que se graduó y regresó a Downey.

Allí formó Leather Charm con su colega Ron McGovney, Jim Mulligan y Hugh Tanner dándole fuerte al rock pesado hasta que cada uno decidió seguir su camino y la banda se disolvió.

Metallica

Pasó el tiempo, Lars Ulrich publicó un anuncio en la revista Recycler para formar una banda, James Hetfield respondió trayendo consigo a Ron McGovney y Dave Mustaine. Luego, ya sabéis, como toda gran banda unos se fueron, otros vinieron, James Hetfield tomó las riendas, las piezas del puzzle fueron encajando y al poner la última pieza se completó Metallica.

El resto, como suele decirse, es historia.

Y ahí sigue, dando caña. No entiendo cómo dicen que no aguantarán tanto como otros: si ha podido el Keith Richard imagina el. Afortunadamente no se nos ha caído de un cocotero, pero alguna toña con el skate sí que se ha dado, por no mencionar las quemaduras que se hizo con la torre de pirotecnia en el concierto que dieron en el 92 en el Estadio Olímpico de Montreal con los Guns N’ Roses. El tío es una roca.

Larga vida a James Hetfield: Larga vida a Metallica.